¿Osteopatía o fisioterapia?

Una mala postura al dormir se ha transformado rápidamente en un insoportable dolor de cuello que no te permite desarrollar tu rutina diaria en las mejores condiciones. Cuando decides poner solución a este problema, te surge el eterno dilema: ¿a quién debo acudir, a un profesional osteópata o a un fisioterapeuta?

Podemos considerar la osteopatía como una especialidad de la Fisioterapia: “ L@s Osteopatas somos l@s Traumatólgos y Reumtaólogos de la Fisioterapia” by MBF

¿son lo mismo?

A pesar de que en el terreno práctico la fisioterapia y la osteopatía son bastante similares, sus rasgos diferenciadores se centran en el desarrollo del propio tratamiento y en la capacidad de diagnóstico de ambos.

La Fisioterapia está reconocida por el Sistema Nacional de Salud, como la aplicación de tratamientos específicos para afrontar problemas reumáticos, traumatológicos, pediátricos, neurológicos, respiratorios, genital i urinarios.

Por otro lado, la osteopatía está registrada oficialmente como una especialidad de la fisioterapia. Trabaja con diferentes especialidades: cráneo sacra (columna), estructural (músculo esquelética) y visceral (intestinos y órganos internos), para abarcar todas las estructuras y sistemas del cuerpo. ¡Buscando siempre la solución más adecuada para cada persona!

La osteopatía tiene un enfoque más holístico, aglutinando todas las esferas de la salud de cada persona, mientras que la fisioterapia se centra directamente en la zona lesionada, tratando de encontrar su origen sin tener en cuenta la parte visceral.

La frecuencia de los tratamientos de fisioterapia puede ser diaria, a diferencia de la osteopatía, en la que las sesiones deben llevarse a cabo con intervalos de separación de al menos tres o cuatro días, aunque lo más habitual es dejar un margen de más de una semana. Esto se debe al denominado principio de autoregulación del cuerpo, es decir, el tiempo que necesita nuestro organismo para recuperarse con la ayuda de un tratamiento osteopático.